Caso clínico: El difícil reto de rehabilitar a un bruxómano

11 de julio de 2013

Entre un 10 y un 20% de la población padece bruxismo, el hábito involuntario de apretar fuertemente lo dientes o hacerlos rechinar. Os he hablado con anterioridad de esta actitud que puede ser causada simplemente por un desequilibrio oclusal, pero que muchas veces es una manifestación de ansiedad, estrés, contención emocional… Muchas veces el dolor de cabeza, de cervicales o de mandíbula pude tener su origen en el bruxismo. Toda la estructura facial se resiente.

En el artículo “¿Aprietas los dientes mientras duermes?” os explicaba que existen 3 grados de bruxismo: cuando el hábito es incipiente, cuando está establecido y cuando es poderoso.

Precisamente quería mostraros un caso clínico de un paciente con bruxismo grado III. Es cuando el hábito causa fracturas y lesiones dentofaciales de cierta magnitud, algunas veces irreparables, aunque en este paciente conseguimos devolverle la sonrisa. La clave del éxito fue la utilización del protocolo OptimumTeeth y, por supuesto, una correcta y minuciosa planificación.

La rehabilitación en estos casos es muy difícil porque tiene que hacerse desde una óptica global, teniendo en cuenta los factores biomecánicos, neuromusculares y psíquicos. Por un lado, las estructuras dentofaciales están deterioradas y, por el otro, estamos delante de un paciente con el hábito totalmente integrado. Por eso es muy importante ponerse en manos de un profesional experimentado con perspectiva holística  que pueda hacer frente a una rehabilitación duradera.

Aquí tenéis el caso clínico.

 


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    2 respuestas a Caso clínico: El difícil reto de rehabilitar a un bruxómano

    1. Estimado Enrique.
      Te he leido muchas veces y realmente aprecio tu buen hacer.
      Pero me gustaría que me ilustraras un poco mas acerca del tratamiento que propones, dado que el bruxismo: a mi humilde juicio , no depende de un protocolo implantario.

      Son múltiples los factores que convergen en un bruxismo, y dado que me dedico a esto hace muchos años, me sorprende lo fácil que tu lo presentas.

      Por supuesto, con todos mis respetos, te ruego me ilustres un poco mas.

      Atentamente.

      Dr.Carlos A.Acuña Priano

      • drcatalan dijo:

        Apreciado Carlos,
        Efectivamente el bruxismo no depende de un protocolo de implantes pero OPTIMUMTEETH me ayuda mucho cuando debo rehabilitar con implantes a un paciente bruxómano.
        En primer lugar en la selección de un sistema implantar; biomecanicamente el sistema debe de ser estable sobre todo en la conexión implante-pilar.
        Una de las diferencias de OPTIMUMTEETH es la planificación del lugar donde deben situarse los implantes. A partir de un encerado diagnostico localizamos el denominado EBO (eje biomecánico óptimo del implante).
        Este eje parte oclusalmente del impacto de la cúspide de trabajo de la pieza dental antagonista. Esto es fundamental para evitar “cantilevers” y Momentos de Fuerza.
        Otra de las particularidades que considero importante, y más en un bruxómano, es la redistribución de vectores de fuerzas funcionales y parafuncionales sobre los implantes. Para ello utilizamos pilares paraboloides de doble eje de rotación que descansan en la platafoema del implante y, levemente, en el mucoperiostio.
        Resumiendo, el objetivo de OPTIMUMTEETH (PLANIFICACIÓN Y TRATAMIENTO) es el de rehabilitar en función de las cargas oclusales minimizando las tensiones y los momentos de fuerza que provocan fracturas y reabsorción ósea.
        Espero haber disipado tus dudas, pero si no fuera así será un placer para mí poder conversar y aprender contigo.
        Recibe mi más cordial saludo

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