• Facebook
  • linkedin
  • Flickr
  • YouTube
  • Google+
  • Slideshare
  • Rss

El “estudio” de FACUA

estudio facua.001A propósito del “estudio” de FACUA quiero exponer una serie de aclaraciones y reflexiones que nos lleven al entendimiento. “FACUA detecta diferencias de precios de hasta el 1.036% entre clínicas dentales por un mismo tratamiento” El primer error del supuesto “estudio nacional” está en el titular: No existe “un mismo tratamiento” de la misma manera que no existen dos personas iguales, y aun más, de la misma manera que no existen dos tratamientos iguales en dos dientes de una misma persona. ¡¡Qué fácil es hacer un “estudio a nivel nacional”!! Esto, Sres. ni es estudio, ni encuesta, ni nada parecido, y sería muy largo y poco interesante para la mayoría desgranar uno por uno la infinidad de sesgos que tiene. Sé y me consta que hay buena voluntad por parte de FACUA de defender y luchar por los derechos del consumidor, pero por favor, cuando quieran realizar un estudio de verdad, serio y responsable, recurran a profesionales formados para ello, que sepan que la odontología y la salud en general no son bienes de consumo, que no se puede aplicar un mismo tratamiento óptimo para diferentes personas. Uno de los efectos secundarios de la globalización (yo le llamaría Monopolización) es la estandarización y la cuantificación. Aunque nos parecemos mucho, todas las personas somos diferentes. Diferentes gustos, diferentes sensibilidades, diferentes pensamientos, diferentes necesidades… ¿Como pueden, pues, aplicar un “mismo tratamiento” a dos personas distintas? Para “ellos” (los que dirigen, los cartesianos, los globalizadores) es lo mismo, porque han sido educados a espaldas del humanismo. Todo son números, las personas somos números y los tratamientos estándar son también números que se reflejan en una maldita cuenta de resultados. La única variable que “estimulan” y por la que muestran preocupación es vender y facturar, lo demás da lo mismo. Aplicar el tratamiento estándar a miles de personas poco les importa si la facturación aumenta y los gastos disminuyen. Las indicaciones, los efectos secundarios, las contraindicaciones… eso no importa porque lo que debería ser un servicio de salud lo han “mercantilizado” y disfrazado de bien de consumo. Es imposible establecer comparaciones de tratamientos y mucho menos de costes en odontología y en medicina. Los docentes solemos decir que vale más una imagen que mil palabras para explicar un determinado concepto o técnica y voy a utilizar esta estrategia para intentar explicarme. Esta persona (la de la foto) fue atendida en una “empresa dental” con un “tratamiento” estándar y aparentemente de coste reducido. No quedó contenta con el resultado. Juzguen ustedes las fotos de la izquierda (a la paciente le realizaron empastes, limpieza, coronas, extracciones…). Al cabo de 1 año se vio en la necesidad de rehacer los tratamientos. Fue caro el primer “tratamiento”? Seguro, por muy barato que fuera. Fue caro el segundo plan de tratamiento? No, porque sigue igual que hace 12 años. ¿Hubo diferencia de precio de un 1036% entre uno y otro? Lo ignoro. Podría poner más imágenes pero podrían herir la sensibilidad de algún lector. Con este ejemplo quiero dejar constancia de que en el área de la salud, difícilmente se pueden establecer comparaciones y mucho menos cuantificarlas. Intervienen muchas variables. – El arte y compromiso del odontólogo restaurador. – La experiencia y formación de postgrado que posea. – El conocimiento profundo de los miles de biomateriales existentes con diferentes calidades y costes. – La preparación y atención del equipo auxiliar; que NO COMERCIAL. – La inversión en aparatología y utillaje. – La familiarización con las diferentes técnicas a aplicar. – El tiempo empleado en diagnosticar, planificar y tratar. …y así podría seguir y seguir con infinidad de diferencias hasta terminar con la más importante para mí; la HONRADEZ PROFESIONAL. No conozco a ningún odontólogo que NO esté bajo la dirección de un “empresario dental” que no asuma la responsabilidad de un acto o tratamiento. En cambio sí conozco, por desgracia, “empresas dentales” creadas con el único objetivo de lucro que su responsabilidad se “esfuma” en cuanto reciben sus honorarios aplicando la nueva técnica de los contestadores automáticos (si quiere solicitar cita pulse 1, si quiere administración pulse 2…) o en algunos casos la vieja estrategia de marear y hastiar a las pobres víctimas con departamentos jurídicos creados con el fin de proteger a los verdugos, o sea, a ellos mismos. Sres. de FACUA, el verdadero problema de la odontología para el consumidor ha sido y es precisamente el aterrizaje en ella de empresas y personas ajenas al sector con el único objetivo de enriquecerse y generar beneficios a costa de aumentar las ventas (con publicidad engañosa, con comerciales en lugar de odontólogos, con supuestas ofertas o descuentos…) y disminuir los costes (materiales con menor coste, con contratos abusivos a odontólogos jóvenes con poca experiencia…). En resumen: engañando y explotando. “Ellos” intentan “mercantilizar” no solo la odontología sino la salud en general. Espero que no lo consigan por el bien de aquellos a los que ustedes defienden, que somos todos.

En red

Contacto