¿Un implante tiene garantía?

19 de julio de 2013

implantCuando vamos a comprar cualquier electrodoméstico nos parece lo más normal del mundo exigir una serie de requisitos al distribuidor. Como pacientes, también debemos conocer nuestros derechos y, en el caso de los implantes dentales, debemos preocuparnos por lo que llevamos dentro de la boca. ¿O acaso somos menos importantes que un microondas?

Hay determinados fabricantes que incluyen una garantía para sus implantes. Lo más habitual es la garantía de osteointegración, pero, realmente, el porcentaje de implantes que no se integran es mínimo. Lo realmente valioso es una garantía a largo plazo (5-10 años) que incluya la fractura o cualquier otro problema biomecánico.

En este sentido, no todos los implantes tienen garantía ni los fabricantes dan garantías a todas las clínicas. Evidentemente, sólo las consiguen aquellas que han pasado un estricto control de calidad ya que tienen que acreditar experiencia en la manipulación de los implantes. Por suerte, en Diagonal Clínic podemos ofrecer garantía en todos los implantes de hasta 10 años.

La garantía es importante pero, por encima de todo, sería conveniente que todos los tuviéramos la tarjeta de identificación de nuestro implante. No debemos confundirlo con la garantía. Se trata de una tarjeta que contiene toda la información de la pieza bucal: la marca, el lote de fabricación, el diámetro y la longitud. Todo profesional de la odontología está obligado a facilitarnos estos datos y muy pocos saben de la existencia de esta tarjeta. He de decir que en mis 20 años de profesión, no he visto todavía ningún paciente procedente de otras clínicas que presente los datos de la vida del implante.

Hasta ahora era comprensible porque existía una relación odontólogo-paciente basada en la confianza. Pero, con la mercantilización de la odontología, debe cambiar nuestra actitud. Existen más de 2.500 formas de implante, algunas mejores que otras. Muchas de las estrategias empresariales pasan por reducir costes. Esto afecta a las prótesis, materiales, procedimientos…

La tarjeta de identificación es el primer paso para tener controlado nuestro implante. Pero no es suficiente. Como pacientes debemos preguntar y escuchar: ¿cómo es el implante?, ¿de qué material está hecho?, ¿cómo será la intervención?, ¿qué proceso de implantación seguirá?, ¿qué garantías de éxito a largo plazo existen?… Y como profesionales, nos toca hacer un ejercicio de transparencia y de pedagogía.

En el momento que vivimos dentro de la odontología, la confianza ciega es un riesgo que no recomiendo asumir.


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