Y un tratamiento odontológico de regalo

5 de julio de 2013

regalo¿Os imagináis que por realizar una compra os regalaran una operación de corazón? Todos pensaríamos que es una promoción macabra y, creo que en muy pocos casos, lo aceptaríamos. Tendríamos el buen criterio de decidir que nuestra salud no es una mercancía sino que es algo mucho más serio.

Pero cuando se trata de la boca, ya es otra cosa. Y a la realidad me remito: unos grandes almacenes obsequian a sus clientes con tratamientos odontológicos por compras superiores a 500 euros. Se pretende, teóricamente, que los ciudadanos adquieran el hábito de visitar al dentista. Una objetivo encomiable, qué duda cabe. Pero falla la base. No se puede ofrecer una intervención bucal como quien regala una funda para el iPad.

Ya hemos visto en otros post todo lo que hay detrás de una visita al odontólogo. No somos mecánicos, más que nada porque no tratamos con máquinas sino con personas con una complejidad, una singularidad y una especificidad que debemos tener en cuenta. Por tanto, detrás del diagnóstico hay (o tendría que haber según mi ética profesional) un estudio más profundo y mucho más serio que el “vale por una restauración dental”.

Otro ejemplo diferente pero en la misma línea es la práctica que hacen en una entidad bancaria más que conocida en Catalunya. Cuando te acercas a pedir un crédito para un implante, te convencen para que te lo hagas con su compañía aseguradora. Te ponen todas las facilidades económicas para que te pongas en manos de un odontólogo del que no sabes absolutamente nada ni él conoce tu caso. Vuelvo al principio, ¿qué le diríamos si se tratara de una operación de corazón? La respuesta está clarísima: que no te la juegas.

Hemos llegado a este punto por una mala concepción de la odontología. Se entiende que la boca y la salud bucal son algo que no pertenece al resto del cuerpo. Y esta mala concepción no se queda sólo en la ciudadanía. La muestra también está en el tratamiento casi nulo que se le da dentro de la salud pública. Por tanto, se entiende como algo externo y no prioritario, incluso como un lujo para una parte de la población. Son los ingredientes imprescindibles para mercantilizarlo y convertirlo en un producto sujeto a las leyes del mercado donde el precio se convierte en el factor principal de decisión. Pero la salud –donde incluyo la salud bucal- no se compra, ni se vende, ni mucho menos se regala.


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    4 respuestas a Y un tratamiento odontológico de regalo

    1. Nacho Díez dijo:

      Estimado Dr. Catalán, bravo por el post. Refleja la cruda realidad a la que se enfrenta la profesión odontológica. Si me lo permite, quisiera añadir que parte de culpa también la tienen los odontólogos que con pasividad han dejado que ésto sucediera, así como los que participan (sin ninguna ética profesional) a que sea posible.
      Un saludo

    2. Enric, buena reflexión.
      Entre otros factores a tener en cuenta es la separación de la Odontología por ley de la medicina. Si hubiera lo que debía de haber, qué leches ni coñas, la boca es un órgano más del cuerpo humano y es MEDICINA. los ingleses dijeron al EURO que ni mijitas y ahí los ves con sus LIBRAS,
      A nosotros nos dijeron lo que teníamos que tragar y TRAGAMOS.

      • drcatalan dijo:

        Así es, Rafael. Y ahora nos toca hacer la labor pedagógica de demostrar lo que, según mi punto de vista, es una obviedad.

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